TARACEA

 

La taracea es una técnica para trabajar la madera que toma su nombre de la palabra árabe Tar'sia, que significa incrustación porque se trata de una labor en la que se incrustan o enlazan diversas piezas de madera entre sí junto a otros materiales, como marfil, hueso, nácar y plata con el fin de lograr motivos decorativos. En la actualidad, se sigue empleando la madera, pero las piezas que se incrustan suelen ser de resinas sintéticas que reproducen perfectamente los tonos blancos del marfil y el nácar.

 

La técnica tradicional para realizar la incrustación consistía en vaciar la madera noble elegida (nogal, palosanto, ébano, etc) utilizando los formones y gubias adecuadas y rellenar ese espacio con la introducción del marfil o el hueso. Como todas las técnicas ancestrales sus orígenes se pierden en la bruma de la Historia. Parece que se empleó dos mil años antes de Cristo en Mesopotamia, de donde la tomaron las tropas de Alejandro Magno. Los romanos la hicieron suya cuando conquistaron Grecia y la llamaron incrustatio o loricatito, como cuenta Plinio el Viejo en s